Y son esos días en los que todo se vuelve de color gris, donde una simple oración, una simple palabra, puede hacer que te desconciertes, que no entiendas nada. Pareciera como si todo el mundo se haya puesto de acuerdo para hacerte sentir mal, sentís que el mundo se te viene encima, y tenes ganas de gritar:¡TRAGAME TIERRA!Tenes ganas de ponerte a mirar la película más triste de todas, comer chocolate y dormir, con la ilusión de que lo que vas a soñar va a ser el mejor sueño de toda tu vida. Pero si hay algo que aprendí con el tiempo, es que escaparle a los problemas no soluciona nada, que hay que decir: Sí, estoy bien, a pesar de que estemos mal. Y, sobre todas las cosas, a mal tiempo buena cara.
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